martes, 14 de junio de 2011

VIENTOENPO

Por diversos motivos, entre los que dominan los de índole subjetiva, cuento Navaleno entre mis cuatro grandes pasiones cartográficas en España (las otras tres serían Peguerinos, La Berzosa, y el Coto de las Maravillas). Así pues, estrenar un plano allí de las características del utilizado el domingo pasado no puedo sino auparlo a la categoría de experiencia deleitosa.

Sin embargo mi gusto por ese pedazo de pedazo de tierra Soriana nunca había sido correspondido por ésta con resultados, ni siquiera sensaciones, acordes a la calidad de aquel. Nunca, hasta este fin de semana.

El entrenamiento del sábado, una media de unos cinco kilómetros de bosque limpio o muy sucio según en que parte del mapa te ubicaras, y a pesar de un par de fallos en el primer tramo de carrera no excesivamente relevantes, me deja más que satisfecho porque consigo leer con claridad, precisar mi discurrir por el terreno (a pesar de que se hace evidente que tampoco por los planos el tiempo pasa en balde), cierta anticipación y la consecuente fluidez.

El Domingo en parte porque ya tengo la cabeza caliente en parte porque, ya os lo he contado, corro supeditándolo todo al error cero, consigo afinar mucho y fallar poco o bastante poco, al menos mientras me llega suficiente sangre al cerebro. La frialdad de los números es tozuda y acreedora de verdades inquebrantables: en los dos primeros tercios de la carrera flirteo con la gloria (3º) pero un fallo (3´) en la doce (la excesiva velocidad del rapidísimo camino me seca la razón), me relega a la definitiva séptima plaza (el octavo mejor tiempo del recorrido).

En definitiva, muy, muy buenas sensaciones: las derivadas de la de estar en el camino adecuado.

El próximo fin de semana, no cabe duda, prueba de fuego, Peguerinos en versión ¡¡¡ cuatro pruebas en dos días !!!!.

Ya os contaré.... si puedo.

miércoles, 1 de junio de 2011

Elena.

Hoy he sabido de lo ocurrido a Elena Espeso en Alemania. Ya sé que, afortunadamente, hoy ha recibido el alta. Me he enterado de lo ocurrido por un artículo reportando el suceso publicado en el Marca (la foto era sobrecogedora) que ha caído en mis manos esta mañana.

Si algún “Imperdible” o cualquier otro que sepa de ella o de “Pincho” lee esto le agradecería que les hiciera llegar los ánimos que les deseo, mi gran alegría por saber que todo ha acabado bien, y mi enhorabuena y admiración por la hazaña deportiva que me parece que es correr y terminar un Marathon en el tiempo y en las condiciones en las que lo hizo ella:¡¡¡ Barbaro !!!.

martes, 17 de mayo de 2011

Ster-0







Alguno dirá qué a buenas horas mangas verdes, otros que para este viaje no eran necesarias tantas alforjas, y otros que la conclusión es inadecuada, pero os cuento que fruto de la necesaria reflexión, de la obligada introspección post (el desastroso) CEO 2011, ha nacido en mí una nueva idea al respecto de cómo enfrentar la orientación.

El principio básico de esa “nueva” idea, resumido en parecidos términos a los utilizados por la creme de nuestro deporte, es sencillo: ster-0, o lo que es lo mismo, ya en términos más literales, supeditar todo al error 0. Someter al error 0 la velocidad, la estrategia, la elección de ruta, la técnica... en definitiva, todo.

La idea, va de suyo, no nace con vocación de perpetuidad sino con la de temporalidad indefinida. Es decir, sólo cederá a otros postulados, de hecho lo hará naturalmente sin condiciones ni ambages, cuando esté lo suficientemente interiorizada como para pasar de ser lo único a ser sólo lo esencial. Porque el devenir normal del nuevo concepto, o lo que yo espero que sea su devenir normal, no puede o no debería ser otro que ese: el que la experiencia, su interiorización, su mecanización... etc. hagan que cada día haya que renunciar a menos cosas para culminar las carreras en el error 0 a velocidad máxima.

Y os cuento, ya hablando de realidad, que desde que he puesto en practica el concepto ster-0, el error si bien no ha desaparecido (¿existe el error 0?) si que se ha, cuantitativa y cualitativamente, minimizado extraordinariamente (esto es obvio ya lo sé), los resultados han mejorado considerablemente y, lo más importante de todo, las sensaciones son mucho más gratificantes.

Supongo que quienes frecuentan el riesgo o lo consideran valioso a la hora de obtener resultados ya llevaran un rato de continua basca si no directamente vomitando, pero que queréis que os diga... ca´ uno es ca´ uno... y el camino que yo seguía no me llevaba a ninguna parte, así es que...

Ya en otro orden de cosas, permitidme una recomendación: ¡¡¡guardad el mapa que os ofrezco!!!. ¿Motivos? Hay suficientes: uno, el de la Berzosa puede ser el mejor mapa de todos los que hay en territorio español; y dos, él recorrido, técnico y divertidísimo, está diseñado por, se puede decir así, el mejor trazador de España.

jueves, 12 de mayo de 2011

In bocca al Luco.












En el tiempo que llevo haciendo carreras de orientación jamás se me había presentado una disociación tan grande entre las sensaciones habidas durante la carrera y el resultado obtenido en la misma como la que se da en mi caso con la carrera del domingo en Luco. Corro con cabeza, con toda la fluidez que permiten un terreno y un trazado tan duros, acierto en la estrategia, y sólo cometo un error (aunque importante: 4´) y sin embargo tal cúmulo de bondades técnicas sólo valen para estar en duodécima posición. Busco explicaciones y supongo que quizá me ha faltado reciedumbre en la ultima parte de la competición y que en los ámbitos más técnicos para poder utilizar la sesera de forma eficaz, anticipar la lectura, y tener entereza a la hora de tomar decisiones, es posible que haya necesitado rebajar la velocidad más de lo debido.

En todo caso, el cuarto puesto en la relativamente sencilla carrera del sábado, y el quinto puesto de la general, teniendo en cuenta además que los dos primeros están ocupados por gente de otras lenguas (“la bestia venida del frio” included), vienen a maridar perfectamente con las mencionadas sensaciones de seguridad y bien quehacer que son recibidas como el agua de mayo después de un CEO tan decepcionante.

¡¡¡¡Redios, qué lejos queda la próxima carrera de Liga Española¡¡¡¡.

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P.D. Un abrazo enorme para todo Lorca (Y en especial para Lorca-O).

lunes, 9 de mayo de 2011

Carta abierta a una corredora de "Élite".

Estimada orientadora de Elite:

Queremos que sepas que sentimos mucho haberte hecho perder ese valiosísimo segundo que te hicimos perder en la línea de meta. Nuestra corta edad, acabamos de cumplir siete añitos, nuestra inexperiencia en carreras “de verdad” (hasta ayer sólo hacíamos el correlín), el fragor de la gente que nos animaba en el sprint final, y, sobre todo el hecho de que venias por detrás y no tenemos ojos en el culito, nos impidieron darnos cuenta de que de las tres estaciones instaladas en la meta tu te tirabas a la misma exacta que lo hacíamos nosotros... (jo qué mala suerte...) y que te molestábamos al picar.

También queremos que sepas que sentimos mucho haberte hecho enfadar tanto y que te perdonamos por habernos gritado a nosotros y haber hecho ese gesto tan feo a mi padre... el pobre sólo trataba de disculparse... la culpa es sólo nuestra... no volverá a pasar...

¿Nos perdonas tú a nosotros?


Fdo.: Jorge y Enrique Barcia.

(Futuros corredores de Elite -esperamos- que hoy sólo son niños muy, muy, inexpertos)

lunes, 25 de abril de 2011

Sublime/Dabuten.

La Sierra de Horche flotaba este fin de semana sobre un barrizal cuyo margen, más el físico que el ideal, estaba justo allí donde empezaba un mapa de belleza muy, muy particular adornada de unos trazados tan inteligentes como exigentes, tan divertidos como estudiados. Un mapa verde pero blanco, blanco pero verde en el que ganar quedó sólo al alcance de quienes supieron conjugar la fuerza física, la estrategia (sujeta a evaluación continua), la confianza (la maldita confianza), y mucho, muchísimo talento (que había que empezar a manifestar en la elección de ruta del parking al centro de competición).

En lo personal, la orilla quedo a un mar de distancia en la larga y lejos, muy lejos, tanto en los relevos como en la media. Falto por naturaleza del necesario talento, la dedicación y las ganas, enfangadas como el arco de meta, tormentosas como las mañanas, si bien fueron bastantes para disfrutar como un niño de la enjundia de tan soberbia competición, no fueron suficientes para sustituirlo. Son sólo magulladuras, ningún golpe es suficiente para herir la determinación con la que uno ama este puñetero deporte pero es cierto que afectan allí donde más duele... el alma.

Mañana los mapas.

lunes, 18 de abril de 2011

Le Petit Prince

El sábado hicimos la última carrera antes del CEO. El plano utilizado para el evento es el de San Pedro en Colmenar, un plano en el que la combinación uniformidad y escala (7.500), por más que harto conocida, siempre trae algún disgusto. A mi el fallo me llega rápido, ya en la segunda de las veintisiete citas concertadas en esta ocasión, y con él la alerta acerca de lo necesario que se hace sumar a los otros cinco el sext-o sentido. El fallo es notable pero revelador: lleva atado un cartel que dice ¡atención!,y a partir de ahí, eso es lo que hago: tener cuidado. La técnica del piano (piano, piano se arriva lontano) da sus resultados: la sensatez se transforma poco a poco en fluidez y así para cuando llega la parte rápida de la carrera (a partir del décimotercer control) el ritmo es inmejorable: tanto que ni siquiera “la bestia venida del frio”, que desde la once lleva oliendo la sangre, puede hincarme el diente.

En la clasificación quedan reflejadas ambas circunstancias, el fallo me aleja mucho del estratosférico mejor tiempo y el control autoimpuesto me deja subido en el podium.

Al terminar la carrera mi hijo Jorge que siempre “está en todo” captó una conversación que manteníamos mi mujer y yo acerca de ese resultado y los sueños. Poco después nos hizo, a su madre a su hermano y a mí, una revelación: “Yo sé como se puede soñar sin estar dormido”, nos dijo. Y luego se explicó: “Basta con imaginarse como quieres que sean las cosas, yo a veces me imagino que el mundo es de chuches y estoy seguro de que algún día el sueño se hará realidad”.

Ya sabemos que “sólo los niños saben lo que buscan”* así es que desde este fin de semana no he dejado ni un solo momento de imitar a mi hijo: no dejo de imaginarme cómo quiero que sean las cosas.

¿Se hará el sueño realidad?.

*Sólo los niños saben lo que buscan, dijo el Principito. Pierden tiempo por una muñeca de trapo, y ella se vuelve importante, y si se la quitamos, lloran…” (A. de Saint Exupery, "El Principito").